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Técnicas25 de septiembre de 2026

Preséntate en 30 segundos

Por Javier A. Nieto

En nuestra sesión 369 recibimos nueve invitados y las presentaciones alargaron la noche entre diez y quince minutos. De ahí salió esta estructura de tres frases para presentarte en 30 segundos: en el club, en una junta, en Zoom o en una entrevista.

El miércoles 23 de septiembre, en nuestra sesión 369, recibimos a nueve invitados. Desde julio, que es desde cuando llevamos la cuenta, nunca habíamos tenido más de tres en una misma noche. Fue el triple, y nos dio muchísimo gusto.

También nos dejó una lección práctica: la sesión se alargó entre diez y quince minutos, y esos minutos se fueron en las presentaciones.

No es culpa de nadie: a casi nadie le enseñan a presentarse. Te dicen "preséntate" y cada quien improvisa como puede, en el club, en una junta o en una entrevista.

Así que armamos esto: una forma sencilla de presentarte en 30 segundos.

Presentarte no es dar un discurso

Aquí conviene separar dos cosas. Abrir un discurso es captar la atención: una pregunta, una historia, un dato que sorprenda. Presentarte es otra cosa. Nadie espera que impactes. Esperan saber quién eres.

El objetivo de una buena presentación es uno solo: que al terminar, la gente tenga una cosa de dónde agarrarte. Algo para acordarse de ti y un pretexto para hablarte después.

Tu trayectoria, tus logros y tus pasatiempos pueden salir más tarde, cuando alguien te pregunte.

Tres frases

Treinta segundos son, más o menos, unas 75 palabras dichas con calma. Alcanzan justo para esto:

1. Tu nombre y desde dónde. Tu nombre, despacio, y dónde estás. Es lo único que todos necesitan llevarse, y es justo lo que solemos decir más rápido.

2. Una cosa concreta de ti. No tu puesto: lo que haces, dicho de forma que alguien se lo pueda imaginar. "Soy contadora" se olvida a los cinco minutos. "Llevo las cuentas de restaurantes familiares" se queda.

3. Por qué estás aquí hoy. Qué te trajo a esta reunión o qué buscas. Es la frase que convierte tu presentación en una conversación, porque le da al otro algo que contestarte.

Y un cierre corto: "Gracias". Con eso basta.

Un ejemplo

Este es inventado, pero así suena:

Hola, me llamo Carmen Ruiz. Me conecto desde Puebla.
Llevo las cuentas de restaurantes familiares, y la mitad de mi trabajo es explicarles a los dueños en qué se les va el dinero.
Vine porque esas explicaciones me salen larguísimas y quiero aprender a decirlas en corto.
Gracias por recibirme.

Son unas 50 palabras. Fíjate en lo que no dijo: cuántos años lleva, dónde estudió, cómo llegó ahí. No le hizo falta. Y dejó una puerta abierta: cualquiera puede preguntarle "¿y en qué se les va?".

Cómo cambia según dónde estés

La estructura es la misma. Lo que cambia es la tercera frase:

  • En una junta: qué papel tienes en esta reunión. "Vengo por parte de compras, para ver lo de los tiempos de entrega."
  • En Zoom: lo mismo, y antes de hablar revisa que tu nombre en pantalla sea el tuyo y ten el micrófono listo.
  • En una entrevista: por qué este trabajo. El "háblame de ti" pide algo más largo, pero estas tres frases son el esqueleto.
  • En el club: qué quieres mejorar al hablar.

Los errores más comunes

Empezar pidiendo perdón. "No soy muy bueno para esto, pero…". Lo primero que escuchan de ti es que no quieres estar ahí.

Decir el nombre a la carrera. Si nadie lo entendió, nadie te va a buscar por él. Dilo despacio, y si es poco común, repítelo.

Contar el currículum en orden. "Estudié en…, después entré a…". Cuando llegas a lo de hoy, se acabó el tiempo. Es el mismo problema del que hablamos en Empieza por la respuesta, en versión presentación.

Meter cuatro datos donde cabe uno. Ingeniera, mamá de dos, corredora y emprendedora: nadie se queda con los cuatro. Escoge el que sirve ahí.

No saber cómo terminar. "…y pues… eso… ya." Ten tu última frase decidida antes de empezar.

Si te pasas de 30 segundos, no hables más rápido: quita una idea. Acelerar no ahorra nada: solo hace que se entienda menos.

Cómo practicarlo

  1. Escríbelo en tres renglones, una frase en cada uno.
  2. Dilo en voz alta con el cronómetro del celular. Si pasa de 30 segundos, recorta.
  3. Grábate una vez y escúchate. La pregunta es una: ¿se entiende tu nombre a la primera?
  4. Dilo frente a personas. En tu cabeza siempre sale bien; frente a otros se nota qué sobra.

Ven a estrenar tus tres frases

Nos reunimos los miércoles de 7 a 8 de la noche, hora de la Ciudad de México. En línea y en español.

Vienes como invitado, sin pagar. Si quieres, te presentas; si no, nadie te va a poner a hablar. Pero si ya las tienes listas, es el mejor lugar para probarlas: del otro lado hay gente practicando lo mismo que tú.

Escríbenos la palabra "invitado" y te mandamos el enlace.

¿Quieres practicar esto en vivo?

Asiste como invitado a una sesión →