Cuenta una historia, no des una lista
El tip más transferible de todos: sirve para una junta, una clase o una venta.
Si tienes que explicar algo y quieres que se acuerden, no des una lista de tres puntos. Cuenta una historia.
Una lista se entiende y se olvida. Una historia se entiende y se repite.
Y no tiene que ser gran cosa: "el martes pasado me pasó esto y aprendí lo otro" ya es una historia. Tiene un cuándo, alguien a quien le pasó, y un final.
Fíjate qué recuerdas de la última plática que oíste. Va a ser un ejemplo, no un punto.
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