No esperé a sentirme lista
El reverso del reel de Silvia. Juntos muestran las dos formas de empezar, y ninguna queda como la correcta.
Yo no esperé a sentirme lista. Di mi primer discurso antes de tomar cualquier otra función.
Y no fue por valiente. Fue porque me di cuenta de algo: esperar no me estaba haciendo mejor.
Cada semana que lo posponía seguía exactamente igual de nerviosa que la anterior. Lo único que cambiaba era que se me hacía más grande.
La primera vez sale como sale. Pero desde ahí ya tienes de dónde agarrarte.
Se empieza cuando decides empezar, no cuando se te quita el miedo.
Miércoles, en línea, en español. Escríbenos "invitado".