Diez sesiones sin dar un discurso
Contesta de frente el miedo de quien cree que entrar al club obliga a hablar en público desde el primer día. Solo lo puede decir alguien que lleva diez sesiones.
Llevo diez sesiones seguidas en el club y no he dado un solo discurso.
Y no me he perdido de nada.
Porque en una sesión no solo habla quien trae el discurso. Alguien conduce, alguien mide los tiempos, alguien cuenta las muletillas, alguien evalúa.
Todas esas son formas de pararse a hablar, nada más que sin la presión de preparar diez minutos.
Se empieza por donde te dé menos miedo. Nadie te va a apurar.
Si quieres ver cómo funciona, es los miércoles, en línea y en español. Escríbenos la palabra "invitado".